A pesar del carácter seco del mes, la precipitación interanual acumulada
Las reservas hídricas de las Illes Balears se sitúan en el 38% durante el mes de agosto, Artà, es Pla, Manacor-Felanitx y Migjorn están en alerta, Menorca, Palma, Alcúdia, Tramuntana e Eivissa en prealerta
La situación global de las reservas es también inferior a la de agosto del año pasado, cuando se encontraban en el 40%. Las diez unidades de demanda de las Illes Balears
AGENCIA MANACORNOTICIAS 05/09/2026 - 12:34:01
Se han registrado 9,6 litros por metro cuadrado, frente a los 21,4 litros por metro cuadrado de la media climática, lo que representa un déficit de precipitación del 55%. Por islas, Mallorca ha registrado 8,8

Las reservas hídricas de las Illes Balears se sitúan en el 38% durante el mes de agosto. La unidad de demanda de Artà entra en situación de alerta y la de Tramuntana Sud pasa a prealerta. Las reservas hídricas de las Illes Balears se han situado en el 38% durante el mes de agosto, un punto por debajo del valor registrado en julio. Por islas, Mallorca baja del 39% al 38%; Menorca, del 34% al 33%, y Eivissa, del 42% al 37%.

La situación global de las reservas es también inferior a la de agosto del año pasado, cuando se encontraban en el 40%. Las diez unidades de demanda de las Illes Balears han registrado un descenso del índice de sequía durante el mes de agosto. Esta evolución ha provocado dos cambios de escenario. La unidad de demanda de Artà entra en situación de alerta, mientras que la de Tramuntana Sud pasa de normalidad a prealerta.

En términos territoriales, el 1,6% del territorio se encuentra en situación de normalidad; el 60,8%, en prealerta, y el 37,6%, en alerta. El índice global de la Demarcación Hidrográfica

De este modo, solo la unidad de demanda de Formentera se mantiene en situación de normalidad. Las unidades de Menorca, Palma-Alcúdia, Tramuntana Nord, Tramuntana Sud y Eivissa se encuentran en prealerta, mientras que Artà, es Pla, Manacor-Felanitx y Migjorn están en alerta.

En términos territoriales, el 1,6% del territorio se encuentra en situación de normalidad; el 60,8%, en prealerta, y el 37,6%, en alerta. El índice global de la Demarcación Hidrográfica se sitúa en 0,342, por encima del valor registrado hace un año, que era de 0,330, pero por debajo del correspondiente a agosto de 2024, cuando era de 0,364.

Un mes de agosto extremadamente cálido y seco. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, el mes de agosto ha sido, en general, seco en las Illes Balears. Se han registrado 9,6 litros por metro cuadrado, frente a los 21,4 litros por metro cuadrado de la media climática, lo que representa un déficit de precipitación del 55%. Por islas, Mallorca ha registrado 8,8 litros por metro cuadrado, frente a una media de 21,1; Menorca, 6,1 litros, frente a los 16,2 habituales; Eivissa, 7,1 litros, frente a los 23,7, y Formentera, 10 litros, frente a una media de 13,4.

A pesar del carácter seco del mes, la precipitación interanual acumulada en las Illes Balears se sitúa en el 99% de la media climática. Por islas, el porcentaje es del 95% en Mallorca, del 102% en Menorca y del 120% en las Pitiüses. En cuanto a las temperaturas, agosto ha sido extremadamente cálido, con una temperatura media de 28,3 grados y una anomalía positiva de 2,7 grados. Ha sido el agosto más cálido registrado en las Illes Balears desde 1961.

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Antònia Febrer Santandreu
Las reservas hídricas vuelven a recordarnos que vivimos en unas islas con recursos limitados. Pero la política del agua no debería empezar cuando entramos en alerta, sino mucho antes. El reto no consiste únicamente en conseguir que llueva más. Consiste en conseguir que, cuando llueva, el agua permanezca el mayor tiempo posible en nuestra tierra. Eso implica cuidar mejor el suelo, reducir la evaporación, mejorar la infiltración, recuperar técnicas agrícolas tradicionales y combinar ese conocimiento con sensores, riego de precisión, aguas regeneradas y nuevas tecnologías. También deberíamos escuchar más a quienes llevan décadas trabajando la tierra. Tenemos tecnología para medir hasta la última gota; quizá ha llegado el momento de recuperar también el conocimiento de quienes aprendieron durante siglos a no desperdiciarla. Más masa arbórea puede ayudar a crear sombra, reducir temperaturas y mejorar determinados microclimas, pero no se trata de plantar árboles sin criterio, sino de estudiar qué especies, dónde y con qué función. Las desaladoras seguirán siendo necesarias, pero incluso ahí podemos mejorar: si el agua debe remineralizarse después de la ósmosis inversa, sería razonable estudiar cuál es la mejor composición mineral posible para el consumo humano. Y tampoco podemos exigir agricultura local, paisaje cuidado y territorio bien gestionado para después quejarnos continuamente del precio del producto primario. Mantener el campo tiene un coste, pero también nos devuelve paisaje, suelo, alimentos y resiliencia. Quizá Manacor-Felanitx, ahora en alerta, podría convertirse en una zona piloto donde agricultores, técnicos, científicos y administración prueben qué soluciones funcionan realmente. Mallorca no puede decidir cuándo lloverá. Pero sí puede decidir qué hará con cada gota cuando vuelva a hacerlo.